Los graffiti: ¿vandalismo o arte?

 

¿Vandalismo o arte?

Según la RAE (Real Academia Española) el término grafiti significa: “firma, texto o composición pictórica realizados generalmente sin autorización en lugares públicos, sobre una pared u otra superficie resistente”. No obstante, la respuesta no es si sí o si no, ya que este término tiene varios matices dependiendo del punto de vista.


Si lo miramos desde un punto de vista artístico, los grafitis se pueden llegar a considerar arte. De hecho, a la práctica de hacer estos también se le puede denominar arte urbano. Además, existen varias personas mundialmente conocidas debido esta tendencia como pueden ser: Banksy o Basquiat (en sus inicios). Ahora bien, si lo analizamos desde una perspectiva social y legal, no se consideraría arte, ya que, la gran mayoría de grafitis se hacen sin permiso en zonas públicas, por lo que la gente lo ve como un daño en vez de arte. Por eso, la opinión sobre el significado del término graffiti varía dependiendo del contexto y pensamiento. Cabe recalcar que, según la ley española, pintar graffitis en propiedades ajenas sin permiso se considera daño o deterioro de bienes, de hecho, en las comunidades supone un gasto extra para limpiar el graffiti lo que perjudica a terceros. Por todo esto, sí, se considera un acto de vandalismo independientemente de su valor artístico.


Por otro lado, las decisiones que tomaría si alguien invade la propiedad sería reforzar el control del espacio mediante cámaras, pinturas anti-grafiti e iluminación disuasoria para bajar las probabilidades de que vuelva a ocurrir. Ademas de eso, pondría a prueba una pintura protectora permanente, que aunque al inicio sea caro, evita la repetir gastos anuales. Asimismo, denunciaria el hecho ocurrido.


Si este acontecimiento ocurriese en esa comunidad haria lo siguiente: para empezar propondria en junta la instalación de una pintura antigrafiti permanente, la mejora de la iluminación y pomdria una camara legal para que la zona estuviese totalmente vigilada y segura. Así, evitamos el inutil ciclo de: pintamos la pared y nos la vuelven a pintar.


Los graffitis, aunque en ocasiones sean bonitos y atractivos, hay que saber perfectamentd donde pintarlos y estar autorizado para hacerlo. Lo que hay que evitar es pintar graffitis en lugares privados como en esta comunidad.


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