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Mostrando entradas de febrero, 2026

Reseña

Es un dilema bastante complicado porque, al final, te ves en la tesitura de elegir entre ser honesto con lo que has vivido o proteger el sueldo de otra persona. Por un lado, está claro que las reseñas deberían servir para contar la verdad. Si todos ponemos una buena nota aunque nos hayan tratado fatal, el sistema deja de tener sentido, engañamos a los siguientes clientes y el servicio nunca va a mejorar porque la empresa pensará que todo va de maravilla. Sin embargo, también hay que tener un poco de corazón y recordar que detrás de ese mostrador hay una persona, no una máquina. No sabemos si ese trabajador está pasando por un mal momento personal, si tiene un jefe que le explota o si simplemente lleva diez horas de pie y ya no puede más. Me costaría muchísimo poner una valoración negativa sabiendo que hoy en día muchas empresas usan esas estrellas como una excusa barata para despedir a la gente sin preguntar qué ha pasado. No me parece justo que un mal día, que lo tenemos todos, sea el...

Review

 La encrucijada moral de evaluar un servicio deficiente cuando el pan de alguien está en juego es uno de los dilemas éticos más comunes y punzantes de nuestra era digital. Nos enfrentamos a una colisión directa entre la honestidad intelectual y la empatía humana. Por un lado, el sistema de valoraciones está diseñado para ser un reflejo fiel de la realidad, una herramienta de mejora y una guía para otros usuarios; mentir en una reseña desvirtúa el propósito del mecanismo y, en última instancia, valida la mediocridad o la falta de profesionalismo. Sin embargo, cuando somos conscientes de que una estrella de menos puede activar un algoritmo de despido o una penalización severa en condiciones laborales a menudo precarias, la valoración deja de ser un dato técnico para convertirse en un veredicto sobre la vida de otra persona. Esta presión psicológica nos coloca en una posición de poder que resulta incómoda y, en muchos casos, injusta. ¿Es nuestra responsabilidad corregir la actitud de ...

Reseña

  Si el trato que obtuviera hubiese sido malo, no le proporcionaría una buena valoración de atención al cliente, pese a que de ello dependiera precisamente la subsistencia de la calidad del trabajo de una persona. Considero que las valoraciones deberían expresar fielmente la experiencia del cliente, ya que la función de las valoraciones es contribuir a la mejora del servicio y la localización de problemas. Si ante una mala atención se le otorgara una puntuación buena, estaríamos enmascarando una situación que debería ser reconducida y engañando tanto a la empresa como al resto de los clientes. Y aún más: una valoración poco honesta no favorece en el largo plazo al trabajador, que podría entender de este modo en qué puntos debe mejorar. Las críticas, si se realizan con respeto y sonconstructivamente, pueden ser una oportunidad de conocimiento y una oportunidad de mejora. Por este motivo, creo más justo contar qué pasó, explicar qué errores fueron conducidos y justificar p...

Reseña

 Sinceramente, me resultaría bastante difícil dar una buena valoración si me han tratado mal, aunque sepa que de eso puede depender el trabajo de una persona. No soy de los que escriben reseñas a la ligera, y mucho menos por impulso, pero tampoco me gusta fingir que algo ha sido positivo cuando no lo ha sido. Si me he sentido incómodo, ignorado o mal atendido, eso pesa. Y no es algo que pueda simplemente borrar por compromiso. Al mismo tiempo, soy consciente de que detrás de un mostrador o de una pantalla hay alguien con su propia realidad. Puede que esté pasando por un mal día, que tenga presión por cumplir objetivos, que dependa de esas valoraciones para mantener su puesto. Pensar en eso me frena. No me gusta la idea de que una opinión mía pueda afectar directamente a la estabilidad de alguien. Me genera conflicto, porque no quiero ser injusto ni actuar desde el enfado. Pero también creo que mi experiencia cuenta. Si como cliente me han tratado mal, tengo derecho a expresarlo. Da...

Reseña

  Es normal sentirse fatal al pensar que una queja tuya podría hacer que alguien pierda su trabajo. Esa duda, la de querer ser honesto pero también amable, es un dilema que nos toca a todos alguna vez. Para decidir qué hacer sin darle tantas vueltas, puedes mirar la situación con calma. Primero, piensa bien en lo que pasó: ¿fue un error de un solo día o algo mucho más grave? Si fue solo un pequeño detalle, quizás lo mejor sea dejarlo pasar y no poner una queja pública. Pero, si sientes que debes avisar, intenta hacerlo con tacto. En lugar de ir directo a redes sociales, donde se arma mucho ruido, busca una vía privada. Envía un correo o habla directamente con un encargado. Así, la empresa se entera del fallo y puede arreglarlo sin necesidad de señalar a nadie frente a todo el mundo. Cuando escribas tu queja, intenta enfocarte en el servicio y no en la persona. Explica qué no funcionó, en lugar de atacar al trabajador. Es una forma de ayudar a que mejoren sin castigar a nadie. Es...

Reseña

 Para empezar, he de mencionar que nunca he puesto una reseña ya que o no lo he visto conveniente o no se me ha dado la ocasión, mas no dudaría en ponerla si es que fuese necesaria. Las reseñas están no solo para alertar o avisar a los clientes que visitarán el local, sino también como crítica constructiva, la mayoría de veces, sobre el mismo local, permitiendo de esta manera mejorar en diversos ámbitos como puede ser la comida; el trato a la clientela; o la infraestructura del mismo. Es por eso que las veo inherentes a la hora de establecer un establecimiento de comida, ropa o cualquier servicio que se pueda vender.  En mi caso, si tuviera que poner una reseña en internet debido a una mala experiencia, sin dudarlo lo pondría, ya que no solo sirve para llamar la atención al trabajador por ese acontecimiento, sino que además inculca consciencia de ser responsables en los trabajadores. Evidentemente, las reseñas deben hacerse con la mayor objetividad posible, evitando insultos, ...

RESEÑA

 Decidir si poner una buena valoración después de una mala experiencia parece algo fácil, pero para mí no lo es. Yo le doy muchas vueltas. Por un lado, sé que las reseñas están para decir la verdad y para que los servicios mejoren. Si pongo cinco estrellas cuando en realidad me han tratado mal, la empresa nunca sabrá que tiene que cambiar cosas. Además, otras personas podrían vivir lo mismo que yo porque nadie avisó. También siento que estaría siendo un poco falsa conmigo misma si digo que todo fue perfecto cuando no lo fue. Pero, por otro lado, siempre pienso que la persona que me atendió también es humana. No es un robot. Puede tener un mal día, estar cansada, estresada o tener problemas que yo no conozco. A mí también me pasa que a veces estoy más sensible o contesto peor sin querer. Entonces me da mucha pena pensar que por mi reseña alguien pueda meterse en problemas o incluso perder su trabajo. Hay empresas que son muy estrictas con las quejas, y eso me hace sentir culpable. ...

La reseña

 A veces nos encontramos en situaciones incómodas. Si imaginamos que estamos en un sitio en el que recibimos un mal trato en un servicio y luego nos piden que lo valores, sabiendo que esa opinión puede afectar al trabajo de alguien, nos surgen demasiadas dudas. Por un lado, yo creo que es muy importante ser sincero. Si el trato ha sido malo, poner una buena reseña no refleja lo que de verdad ha pasado. Las reseñas sirven para que el sitio o la empresa sepa qué está haciendo bien o mal, y si nos dedicamos a poner buenas reseñas por empatizar con los trabajadores el problema nunca se arregla. Otros clientes pueden volver a vivir la misma mala experiencia. Además, ser honesto no significa ser malo o cruel, se puede explicar lo que pasó con respeto y educación, tampoco es necesario insultar. Por otro lado, también es verdad que detrás de cada trabajador hay una persona…Puede ser que ese día estuviera muy cansado, nervioso o pasando por un mal momento. Una mala reseña podría afectar a s...

Una decisión con dos finales

A medida que nos hacemos mayores, nos damos cuenta de que nuestras decisiones pueden afectar la vida diaria de otras personas. En este contexto, que dependa de mí si alguien pierde su puesto de trabajo o no me hace pensar en cuánto poder y responsabilidad tengo en las manos. Cualquiera podría pensar que eso me haría sentir importante, pero la realidad es todo lo contrario.  ¿No sería injusto que, porque solo UNA  persona pusiera una mala reseña, alguien tuviera que perder un trabajo al que le costó (o no) llegar?  ¿Y si simplemente recibiste un mal trato porque esa persona estaba pasando un mal momento o tenía un mal día? Yo pienso que eso es absurdo. Si realmente me tocara evaluar a alguien y me tratara mal, lo haría basándome en el motivo del mal trato. Hablaría con esa persona e intentaría entender por qué actuó así. Por un lado, si solo fue una rabieta, un mal rato, cansancio o estrés, no dudaría en descartar la opción de ponerle una mala reseña. Eso sí, tampoco le p...

Reseña

A la hora de valorar un servicio, para mí pesa más la responsabilidad moral de decir la verdad para que las cosas mejoren. Es verdad que todos tenemos derecho a tener un mal día y eso explica que alguien esté más seco, pero jamás lo justifica. Todos tenemos nuestros problemas y no por eso vamos pagándolo con los demás; lo lógico es tratar a la gente como te gustaría que te trataran a ti. Eso sí, hay que saber distinguir el nivel del mal trato. Si alguien está un poco más borde de lo normal, puedo pasarlo por alto porque entiendo que somos personas y todos hemos actuado así en algún momento de nuestras vidas inconscientemente. Pero si hay una falta de respeto mayor, ahí sí que pongo la reseña. No es lo mismo un despiste por cansancio que una mala educación directa. Yo creo que si mi queja es por algo puntual, no debería costarle el puesto a nadie. Pero si todos los clientes somos honestos y coincidimos en que esa persona trata mal a la gente, lo más justo es que la despidan. No se tra...

Reseña

A la hora de evaluar un servicio, creo que lo más importante es la responsabilidad ética de decir la verdad para que el sistema mejore. Todos podemos tener un mal día y eso explica que alguien esté más distante, pero en ningún caso lo justifica. Cada uno tiene sus problemas personales y no por ello debemos proyectarlos en los demás; lo lógico es aplicar la máxima de tratar a la gente como te gustaría que te trataran a ti. Eso sí, es fundamental saber diferenciar la gravedad del trato recibido. Si noto que alguien está algo más seco de lo habitual, puedo dejarlo pasar porque entiendo que somos humanos y todos hemos tenido reacciones inconscientes así. Pero cuando hay una falta de respeto clara, ahí sí decido poner la reseña. No se puede comparar un simple despiste por fatiga con una mala educación directa y consciente. Pienso que si mi queja es por un hecho aislado, no debería suponer el despido de nadie. Sin embargo, si todos los clientes somos sinceros y coincidimos en que esa persona...

Reseña

Me planteo con a veces este dilema moral y me resulta muy incómoda la situación. Por una parte, comprendo perfectamente la importancia de valoraciones. Sé que se utilizan para imponer unas mínimas condiciones de calidad, para mejorar el servicio y como orientación para otros consumidores. Si miento y doy cinco estrellas después de recibir un mal servicio, el sistema pierde valor y la empresa nunca rectificará sus fallas. Pero siempre es la empatía la que acaba ganando y lo hace en mi cabeza. Saber que con un simple clic puedo ser la causa por la que un tipo pierde su trabajo y su dinero es algo de lo que me siento sumamente culpable. Sé que detrás de una mala experiencia puede haber condiciones laborales, estrés extremo, ansiedad o problemas personales muy graves. Estas medidas de satisfacción de los clientes las aplican muchas empresas con un rigor insoportable, llegan a despedir a sus trabajadores tras una sola queja sin tener en cuenta el contexto. Así que mi fórmula habitual cuando...

Reseña

La verdad es que yo tengo bastante claro lo que haría en una situación así. Y es que, si me han tratado mal en un sitio, yo primero hablaría de primeras con quien me sirvió e intentar arreglarlo. Aún así, si veo otra vez a la misma persona hacerlo mal, ya pondría la reseña. Al final, la corregí, le expliqué de buenas y no me hizo caso. La reseña, creo que ya le serviría más para reflexionar e importar más, ya que su jefe se entera de su comportamiento. Pero eso sí, la reseña siempre la pondría de forma constructiva. No se trata de ir a hacer daño por hacer, sino de explicar qué pasó y qué es lo que no me ha gustado para que esa persona o la empresa puedan mejorar. Pues la verdad es que aunque lo tenga tan claro, sí que me ha dado por pensar que puedo fastidiar a alguien. Al final, el trabajo de una persona puede depender de lo que yo escriba en un momento de enfado y eso, bueno, impone un poco. Me dio por pensar que igual esa persona se juega el despido por mi culpa y, bueno pues, eso ...

El dilema de la reseña

Este tema, a pesar de poder ser evidente para algunas personas, causa en mí un dilema enorme: Para empezar, es importante saber la importancia de las reseñas en el mundo en el que vivimos. Nos encontramos en una sociedad en la que una simple mala valoración en internet puede tener más repercusión de la que parece a primera vista. Aunque para algunos estas solo sean un número o un indicador medianamente fiable de la calidad de un producto o un servicio, esto va más allá. Hay que tener en cuenta que no valoramos solo un producto, valoramos algo más. Detrás de cada reseña que se le pone a un restaurante, hay un camarero que tiene miedo de perder su trabajo. Detrás de cada crítica que recibe un producto, hay un trabajador que ha pasado día y noche esforzándose por llevar a cabo su tarea lo mejor posible. Este no es un tema de unos o ceros, de una o de cinco estrellas, esto va más allá. Sin embargo, también es cierto que las críticas permiten mejorar los servicios y evitar que otras persona...

La reseña telefónica

  La reseña telefónica Para mí, es muy conflictivo esto, ser tratado mal en un servicio al cliente, incluso sabiendo mi opinión podría afectar a la estabilidad laboral de esa persona. Me encuentro, francamente, en una lucha interna. La idea de que una crítica negativa afectase el sueldo, o quizá, su puesto, me inquieta. A nadie le gusta ser responsable de los problemas de otro. Y esa empatía me lleva a pensar si es correcto perjudicar a alguien por una experiencia no tan buena. Sin embargo, creo que ser sincero en la opinión es esencial, así no solo ayudas a la empresa a mejorar sus condiciones, sino también guías a personas que buscan lo mismo que tu. Es verdad que dar buena nota cuando el trato fue malo sería deshonesto, no obstante, el sistema pierde el sentido si mentimos por lástima o miedo. Ser sincero no es ser cruel. Distingo entre crítica constructiva y ataque. Trataría de explicar lo ocurrido con objetividad, sin exagerar ni dañar, considerando el contexto. Posibleme...

reseña

En mi opinión, no podría ofrecer una valoración positiva si he recibido un trato inadecuado, aunque reconozco que el desempeño de la persona puede influir. Creo que una valoración debe ser un reflejo auténtico de mi experiencia, y si opto por ocultar lo que realmente sucedió para proteger a alguien, estoy engañando tanto a esa persona como al sistema, y, en cierta medida, a mí misma. La sinceridad en estas circunstancias es crucial, ya que al final representa mi vivencia y proporciona información valiosa a otros clientes y a la empresa sobre cómo se está gestionando el servicio. Entiendo que todos podemos tener días difíciles o que las circunstancias pueden no estar completamente bajo el control de una persona. Si el mal trato fue un incidente aislado y no hubo mala intención, puede ser razonable mostrar un poco de comprensión. Sin embargo, eso no significa que debamos silenciar nuestra opinión. Se puede ser honesto sin ser hiriente: simplemente describiendo lo que ocurrió y cómo me af...

Las reseñas

  Yo personalmente no daría una buena valoración si me han tratado mal, aunque dependa del trabajo de la persona. Siento que una valoración tiene que reflejar lo que realmente he vivido, y si finjo que todo fue bien solo para “salvar” a alguien, estoy engañando tanto a la persona como al sistema y, en cierto modo, a mí misma. La honestidad en estas situaciones es importante, porque al final refleja mi experiencia y también da información real a otros clientes y a la propia empresa sobre cómo se está tratando a la gente. Ahora, también entiendo que a veces las personas tienen un mal día o la situación no depende completamente de ellas. Si el mal trato fue puntual y no hubo intención de hacer daño, puede merecer cierta empatía. Pero incluso así, creo que no deberíamos sacrificar nuestra opinión. Se puede ser honesta sin ser cruel: basta con describir lo que pasó y cómo te hizo sentir, sin exagerar ni atacar a nadie. Por ejemplo, escribir algo como: “El trato que recibí no fue amable...

Una mala reseña

Hoy en día, una reseña en Google o en Tripadvisor puede influir directamente en el futuro laboral de una persona. No es solo una estrella más o menos; puede ser la diferencia entre conservar un empleo o perderlo, entre que un restaurante se llene o se quede vacío. Vivimos en una época en la que la opinión pública se mide en clics y puntuaciones. Antes, una mala experiencia se comentaba en privado, entre amigos o familiares. Ahora, en cuestión de minutos, puede hacerse visible para cientos o miles de personas. Una crítica negativa puede difundirse mucho más que una positiva, porque tendemos a compartir con más intensidad aquello que nos ha molestado. Pero cuando el trato es peor, uno no puede hacerse el indiferente. Frustración, enfado, decepción… Nos llevan a actuar. Como consumidores, podemos contarlo y tenemos derecho a hacerlo. Las opiniones están para reflejar experiencias reales y ayudar a otros usuarios. Si todos edulcoramos la verdad por miedo a dañar a alguien, el sistema deja ...

La Tentación

LA TENTACIÓN  La tentación es curiosa. No suele llegar haciendo ruido, más bien se te cuela despacio… y cuando te das cuenta ya estás negociando contigo mismo. Yo no siento tentaciones como tal, pero si observo cómo funcionan en las personas. Muchas veces no es que seamos “débiles”, es que estamos cansados, aburridos o buscando algo que nos falta. Y ahí aparece esa voz interna que dice: “bah, por una vez no pasa nada”. Y claro… a veces pasa. Sobre arrepentimientos: casi todo el mundo tiene alguno. No siempre por cosas enormes. A veces es no haber dicho algo, no haber aprovechado una oportunidad, o haber actuado por impulso. El arrepentimiento suele ser más fuerte cuando sentimos que traicionamos nuestros propios valores, no tanto cuando simplemente nos equivocamos. ¿Es más difícil resistir cuando nadie mira? Sí, bastante. Porque cuando nadie nos observa, el único juez es nuestra conciencia. Y ahí entra la integridad: hacer lo correcto aunque no haya aplausos ni castigos. Cuando hay...

Los tentados lo intentamos

Los tentados lo intentamos La tentación es una cuestión con la que ha tenido que lidiar todo ser humano. Esta se puede presentar en nuestras vidas de mil formas diferentes. A cada uno nos afecta de forma distinta. Dependiendo de la edad, el lugar y otros muchos factores, tenemos que hacer frente a las distintas tentaciones que nos ponen a prueba. Desde mi experiencia, la tentación que más me ha afectado durante mi vida, y que persiste siendo un reto, es el móvil. Soy una persona que tiende a procrastinar siempre que puede, y el tener un aparato como el móvil constantemente a mi alcance hace que, muchas veces, en vez de estudiar o hacer mis deberes, me ponga a ver vídeos hasta que me entra el agobio y me vuelvo a poner a estudiar. Y la verdad es que siempre acabo arrepintiéndome. La tentación me parece un fenómeno muy curioso y me llama mucho la atención. En la anterior semana de exámenes me di cuenta de que, al estudiar en un espacio en el que hay más gente, como puede ser una bibliote...

La tentación

No creo que sea necesario ser muy inteligente para darse cuenta de que la tentación es algo que está presente en todas las personas, es decir, algo que absolutamente ninguno de nosotros podemos evitar tener por mucho que detestemos que esto sea así. Como es de esperar, la tentación es algo que se manifiesta de distintas maneras en cada individuo: muchas de estas obsesiones que tenemos nos pueden conducir a la muerte prematura, como bien hemos podido ver incontables veces con la adicción a la ludopatía o el consumo de drogas. En cuanto a mí, aunque no me resulte agradable admitir lo siguiente, yo me considero, por decirlo de algún modo, víctima recurrente de la tentación. Algo de lo cual jamás he conseguido deshacerme en mi vida es mi enganche a las pantallas, sean móviles, ordenadores o tablets , y esto, desgraciadamente, me ha traído varios inconvenientes a la hora de vivir mi día a día. El ejemplo más claro de efecto negativo que he podido detectar en mi conducta es el uso de mi tiem...

La tentación

La tentación es algo que muchas veces nos encontramos de manera inesperada, en los momentos más comunes. No siempre es algo relacionado con faltas graves, muchas veces consiste en decisiones pequeñas y que parecen simples. Un ejemplo cotidiano es la elección de la comodidad antes que el esfuerzo, como el retrasar una tarea importante. Las personas buscamos excusas simples para ceder ante la tentación y, aunque lo neguemos, cada una de esas leves decisiones muestra nuestras prioridades reales. Nadie nos obliga. O al menos eso creemos. A la tentación cedemos todos y decir que no lo hicimos es mentir descaradamente. En mi caso, en más de una ocasión elegí descanso antes que deber. No habré generado un daño grande, pero el hecho está y la culpa también existe. Al fin y al cabo, cuando cedemos a la tentación, traicionamos a nuestros propios principios, lo cual conduce a arrepentimientos. Al menos, de ese arrepentimiento se puede sacar un aprendizaje, como el detectar señales antes de repet...

La tentación

La tentación es intrínseca a la experiencia humana, ¿verdad? Somos todos, en distintos grados, susceptibles. Particularmente, yo no me creo particularmente frágil, aun así entiendo esos momentos donde es duro decir "no". Una tentación "admitible" que me atrapa, a veces, es la procrastinación: aplazar tareas por el gusto de descansar o distraerme, y claro. Aunque no parezca grave, menudo arrepentimiento siento, especialmente cuando vienen consecuencias con estrés y resultados no muy buenos, lo sé. Es verdad, ¿eh?, que resistirse es más dificil cuando nadie nos mira. Fuera el juicio externo, menos una barrera importante: el miedo al rechazo. En esos instantes, el autocontrol se basa en valores y disciplina, claro que si. La verdadera prueba moral, por lo tanto, ocurre en la privacidad. La edad y el momento que vives también importan, ojo. Las tentaciones de la adolescencia, ¡nada que ver! Con las de la adultez. Con los años, cambian las prioridades y también cómo cont...

La Tentación

La tentación está presente en nuestro día a día y no siempre es una elección super importante, de hecho la mayoría de veces se trata de elecciones pequeñas y que consideramos insignificantes pero que a la larga acaban cambiando nuestros hábitos.  Una de las tentaciones en la que más caigo es en posponer mis tareas. Casi todas las tardes me propongo hacer los deberes pronto para poder irme a dormir pronto o ver una peli después, sin embargo, siempre acabo posponiendo los deberes hasta las siete o los dejo sin hacer. Al menos hay días en los que en vez de estudiar cocino algo o pinto, lo que hace que no me sienta tan mal por no hacer lo que debo, no obstante, la mayoría de veces en vez de hacer deberes estoy con el móvil viendo vídeos que no me aportan nada y perdiendo mi tiempo.  Otra de las tentaciones que tengo es comprar comida cuando sé que en realidad no tengo hambre o que en un rato iré a casa a comer. Esto me suele pasar en los patios o cuando quedo con mis amigas los fi...

tentacion

La tentación suele aparecer en los momentos más normales de la vida, casi sin avisar. No siempre se presenta como algo claramente incorrecto o grave; muchas veces toma la forma de pequeñas decisiones que parecen inofensivas. Por ejemplo, elegir distraernos en lugar de terminar una tarea pendiente o posponer algo importante para más tarde. En esas situaciones solemos justificar nuestra elección con excusas sencillas, intentando convencernos de que no tiene importancia. Sin embargo, cada una de esas decisiones revela qué es lo que realmente priorizamos. Nadie nos obliga a hacerlo, aunque a veces prefiramos pensar lo contrario. Todos, en algún momento, hemos cedido ante alguna tentación. Negarlo sería poco honesto. Personalmente, también me ha pasado elegir lo fácil antes que lo correcto o lo necesario. Puede que esas decisiones no causen grandes consecuencias, pero dejan una sensación de culpa o incomodidad. Al final, cuando actuamos en contra de lo que creemos correcto, sentimos que nos...

La tentación

  Hoy en día nos encontramos un montón de tentaciones y es imposible escapar de ellas, ya que siempre vamos a tener ese pensamiento de dejar lo que estamos haciendo para tener un momento de placer inmediato. Olvidándonos de que necesitamos hacer otras cosas que son más importantes. Desde mi experiencia, creo que puedo aguantar bastante bien las tentaciones y no soy una persona que me descentre con facilidad. Pero tengo que admitir que algunas veces si que termino cayendo en las tentaciones, por ejemplo, en vez de estudiar o hacer los trabajos de clase, como este blog, termino perdiendo el tiempo viendo videos en el movil y dejándolo para más tarde. Esto es algo por lo que después termino arrepintiéndome al no haber aprovechado el tiempo. Por otra parte, creo que es más difícil resistir a una tentación cuando estás solo. En esos momentos no hay nadie que te pueda decir que no lo hagas y tú mismo vas a justificar esa acción como si no fuese mala. Sin embargo, cuando estas con más gen...

Tentacion

 En mi vida diaria la tentación aparece muchas veces. Aunque intento evitarla, la verdad es que muchas veces termino cayendo. Durante el día me encuentro con pequeñas tentaciones, como mirar el móvil cuando debería estar haciendo otra cosa o elegir siempre lo más fácil en lugar de lo que toca hacer. La tentación en la que más suelo caer es dejar las cosas para más tarde, es decir, procrastinar. Muchas veces me digo a mí misma frases como “en cinco minutos empiezo”, “todavía tengo tiempo” o “ya lo haré mañana”. El problema es que esos cinco minutos se convierten en mucho más tiempo y al final acabo haciendo las tareas deprisa y sin organizarme bien. Creo que todos tenemos alguna debilidad. No significa que seamos malas personas, simplemente somos humanos y a veces tomamos decisiones que no son las mejores. Cuando me pasa esto, luego me arrepiento, porque sé que podría haber hecho las cosas con más calma si hubiese empezado antes. También pienso que es más difícil resistirse a una...

La tentación

La tentación es la mala influencia que está a tu lado cada día de tu vida y te empuja a hacer cosas que no te benefician. Yo, por ejemplo, siento la tentación constante de coger el móvil cuando debería estar estudiando. Empiezo diciendo que sólo serían cinco minutos en TikTok y cuando quiero darme cuenta ha pasado media hora. Sé que me perjudica porque luego voy más agobiada, pero aun así me cuesta muchísimo resistirme. Otra tentación que tengo es la de comprar unas patatas picantes en el PrimaPrix cuando salgo al patio. Sé que no las necesito y que debería ahorrar o comer algo más sano, pero es que me encantan. Cuando caigo en la tentación, por lo menos no me puedo acabar el paquete entero porque pican demasiado. Así que, para evitar comprarlas, evito ir muy seguido al PrimaPrix. También está la tentación de no ir a clase cuando tengo muchísimo sueño. Sobre todo en invierno, cuando suena la alarma, está todo oscuro y hace muchísimo frío, pienso que no pasaría nada por faltar un día....

tentación

Sinceramente no me considero débil ante la tentación, no tengo ningún tipo de dificultad a la hora de controlarme en casi todos los casos posibles. Sin embargo, admito que más de una vez he caído en la tentación. Normalmente, cuando me tengo que ir ya a dormir y cuando estoy cansado y me encuentro jugando a la play, aunque a veces me vaya sin problema, muchas otras veces que estoy jugando con amigos me acabo quedando más de lo que debería por culpa de la tentación de seguir jugando. Muchas veces me he arrepentido el día siguiente cuando por haberme quedado hasta las tantas jugando he dormido mal y he desperdiciado todo el día siguiente solo por haber jugado 2 horas más.  Bajo mi punto de vista, es bastante más difícil resistir a una tentación cuando nadie nos observa ya que no sentimos la presión social que sentiriamos si estuvieramos rodeados de otras personas. Al fin y al cabo, hariamos más cosas si nadie pudiese saber que las hubiesemos hecho y es la sociedad la que nos limita e...

Tentación

Tengo una tentación que no me da miedo de admitir: comer cuando aún no es la hora de hacerlo. Siempre me pasa. Ese momento en el que llegan las 12 de la mañana, y yo habiendo desayunado de antes necesito comer algo. Me pasa con el hamaiketako. Por la mañana me digo a mí mismo: "estás comiendo muy mal, hoy de hamaiketako comes poco y ya está". Mas pasan las horas en clase, primero lengua, luego euskera y, para finalizar, filosofía. Para ese momento estoy que no puedo más, necesito comer algo con increíble urgencia; y es ese momento en el que no solo no consigo saciarme con mi hamaiketako, sino que también me dirijo al PrimaPrix y ahí es cuando llega la catástrofe. El auge de mi tentación entra en el camino desde que salgo del colegio hasta el PrimaPrix. Por un lado, mi mente me dice: "no Pablo, no lo hagas, dijiste que volverías a tu prime." Pero por otro lado necesito comer. En mi opinión, las tentaciones son una barrera mental, las cuales si las cruzas luego hay re...

La tentación

La tentación a menudo se confunde con una falta de voluntad, pero yo lo veo como una cuestión de prioridades en momentos concretos. No se trata de dejar de lado las obligaciones por un impulso, sino de entender qué es lo más correcto para uno mismo en ese instante. Por ejemplo, ante la presión de un examen, a veces lo más inteligente no es encerrarse sin parar, sino permitirse una tarde de baloncesto y chuches con amigas. No es solo "escapar", es elegir un respiro necesario para soltar el agobio y poder afrontar lo que viene después con la mente más despejada. Es curioso cómo cambia la percepción de la tentación según quién nos observe. Mucha gente se frena por el "qué dirán", pero yo tengo claro que mis decisiones no dependen de la presión del grupo. Si mis amigas proponen un plan y considero que lo correcto es quedarme, lo hago; pero si siento que me va a venir mejor salir, soy la primera en sumarme. No creo que resistir una tentación nos haga "mejores person...