Reseña
Es un dilema bastante complicado porque, al final, te ves en la tesitura de elegir entre ser honesto con lo que has vivido o proteger el sueldo de otra persona. Por un lado, está claro que las reseñas deberían servir para contar la verdad. Si todos ponemos una buena nota aunque nos hayan tratado fatal, el sistema deja de tener sentido, engañamos a los siguientes clientes y el servicio nunca va a mejorar porque la empresa pensará que todo va de maravilla. Sin embargo, también hay que tener un poco de corazón y recordar que detrás de ese mostrador hay una persona, no una máquina. No sabemos si ese trabajador está pasando por un mal momento personal, si tiene un jefe que le explota o si simplemente lleva diez horas de pie y ya no puede más. Me costaría muchísimo poner una valoración negativa sabiendo que hoy en día muchas empresas usan esas estrellas como una excusa barata para despedir a la gente sin preguntar qué ha pasado. No me parece justo que un mal día, que lo tenemos todos, sea el...