Entradas

Mostrando entradas de enero, 2026

Carta

  Hola ama: Si te llega esta carta es que ya estoy muerto.Se me esta haciendo imposible conseguir empezar esta redacción,pero la tengo que hacer.Lo primero de todo quiero que sepas que pienso en ti y en aita en cada momento.Me duele imaginar la tristeza que tendrás cuando la leas y siento no poder evitarte este sufrimiento tan grande. Quiero darte las gracias por ser la persona más importante de mi vida y haberme dedicado tu tiempo solo para que yo estuviese lo más cómodo posible.Todo lo bueno que hay en mi,tanto mis valores como mi educación es gracias a ti.Ojalá hubiera podido devolverte un cachito de todo lo que me has dado. No guardes rencor a nadie y trata de vivir lo más feliz que puedas,es lo que a mi mas me gustaria después de irme.La guerra ya nos ha quitado bastante y no merece seguir quitándonos lo poco que nos queda.Recuerda los momentos mas felices donde hemos estado juntos,las navidades los viajes de verano,en los recuerdos siempre voy a estar contigo.Cuida ...

Carta

Hola, Mami: Si te llega esta carta, ya estaré muerto. Sin embargo, no quiero dejar esta vida sin dedicar unas palabras a aquellas personas que me criaron y me vieron crecer desde mis primeros días en el mundo. Por esto mismo me gustaría que al menos seas consciente de mi situación. Por mucho que me hiera revelarlo, aquí las cosas no han mejorado para nada desde el día que me fui de casa para servir al ejército. Es más, está ocurriendo todo lo contrario: probablemente ya lo hayas oído por la calle, y en efecto, el fascismo está ganando más poder que nunca a través del país, llegando desgraciadamente a nuestros lares. Aún no estoy seguro al cien por cien de mi destino si me cruzo con el bando nacional, pero sí sé que no va a ser nada bueno. He escuchado de todo en las conversaciones con mis compañeros sobre lo que han sufrido muchos soldados republicanos, que si exilios, que si torturas, que si tiempo en la cárcel, que si ejecuciones... en fin, que me espero lo peor. Cada día pierdo más ...

Carta

Madre querida: Si te llega esta carta, ya no estaré contigo, pero quiero que mis palabras te abracen una última vez. No llores por mí, madre. Piensa que me voy con el corazón tranquilo, recordando tu voz y tus manos cansadas cuidándonos siempre. Todo lo bueno que soy te lo debo a ti. No guardes odio en tu pecho. La guerra nos ha quitado demasiado y no merece llevarse también tu paz. Cuida de mis hermanos y diles que estudien, que sean personas justas y que ayuden a los demás. Que no olviden nunca quiénes son ni de dónde vienen. Yo no tuve miedo al pensar en ti. Pensé en nuestra casa, en el pan caliente, en las tardes sencillas y en tus consejos. Esos recuerdos me han dado fuerza hasta el final. Si algún día dudas, recuerda que te quise con todo mi ser y que tu hijo se fue pensando en tu sonrisa. Perdóname si alguna vez te hice sufrir. Gracias por la vida que me diste y por enseñarme a amar. Vive, madre, vive por los dos. Yo estaré contigo en cada recuerdo bueno. Tu hijo, que nunca te...

Carta

Querida ama: Si te llega esta carta, estaré muerto. Buenas, ama. No te escribo esto para que llores ni para que sufras, te lo escribo porque has sido la mujer más importante de mi vida, y no podría irme de esta sin despedirme de ti. Porque sí, voy a morir, pero moriré con orgullo, defendiendo lo correcto y de lo que se nos ha privado muchos años; libertad. Tengo la cabeza muy en lo alto porque sé que doy la vida a cambio de un futuro mejor para los míos. Entre ellos estáis vosotros. Esta vida, fugaz, pero bonita a vuestro lado, ha sido algo que me llevo en el corazón y espero vosotros continuéis la vuestra sin mi presencia. Me gustaría que de mi parte le saludaras a mi hermano. Si no calculo mal, hace 5 días cumplió 15. Dile que su hermano se va de viaje por mucho tiempo, es muy joven para saberlo. En cuanto a ti, mamá, lo siento mucho, siento que no te dije suficientes veces como pude que te quería, que eres la mejor y que sin ti no sé qué haría. Al final, no sabes qué tan valioso es ...

Carta

 Querida ama: Si te llega esta carta es porque ya estaré muerto y esa idea me pesa más que el miedo. Escribo estas palabras en silencio, pensando en ti y en tu voz, que son lo último que me da calma y en lo único que he podido pensar todo este tiempo para seguir adelante. No sé si fui valiente o solo tuve mala suerte, pero sé que hice lo que creía correcto. Quiero que sepas que no te guardo ningún secreto y que siempre fuiste lo más importante para mi. Me duele dejarte sola y no poder ayudarte más. Pienso en nuestra casa, en las comidas juntos y en los días tranquilos que ya no volverán… He estado todos estos meses llenándome de nostalgia, pero esos recuerdos son los que me acompañan ahora. No llores por mí toda la vida, ama, aunque sé que será difícil. Intenta seguir adelante y cuidar de los que aún están contigo, sobre todo del abuelo. Yo me iré con la tranquilidad de saber que me quisiste y que yo te quise con todo mi corazón. Me iré con la tranquilidad de saber que el tiempo qu...

Carta.

Ama, si esta carta te llega, ya estaré muerto.  No quiero que estas palabras te produzcan miedo, solamente un poco de tranquilidad. Piensa en mí como en el niño que jugaba y disfrutaba durante el día que creció contigo queriéndote. Ese sigo siendo. No he tenido tiempo para despedirme bien ni para pensar qué siento. Me duele no poder mirarte una vez más y decirte gracias. Gracias por el pan quererme, por cuidarme en las noches de fiebre, por enseñarme a no bajar la cabeza ante la injusticia y a ser lo que soy hoy. No  guardes rencor. En la guerra solo hay perdedores, y a mi me ha tocado ser uno más. Voy a hechar de menos esos pequeños momentos de felicidad que tenia, estar con aita y contigo viendo la tele, con mis hermanos jugando todo el día… Si alguien preguntase por mí, decidles que no tuve miedo, que me mantuve fiel a mi mismo, y que luché para ser libre.  No lloréis porque ya no estoy, sino disfrutad de todos los momentos que hemos pasado juntos. Tu hijo que te querr...

Carta

Ama, si te llega esta carta, ya estaré muerta.  Me han dado pocos minutos para escribir y los uso para despedirme de ti, aunque es difícil cuando me tiembla la mano. No quiero que esta carta sea un lamento de todas las cosas que me quedaron por hacer, sino un agradecimiento y un desahogo. Sé que hoy se acaban mis esperanzas, mis sueños y mis ilusiones pero dentro de lo posible estoy tranquila porque sé que también se acaba el sufrimiento. Por lo menos ya no volveré a ver a nadie morirse de hambre en estas tristes y frías celdas, ya no escucharé a nadie llorando por el porvenir de sus hijos pequeños que se quedan huérfanos, ni temeré el día en el que me elijan a mí para ser ejecutada porque ese día ya ha llegado.  He pensado mucho en casa, en ti y en todo el amor que me diste. Quiero que sepas que no me arrepiento de morir defendiendo mi causa, porque me voy sabiendo que hice lo que creí correcto, aunque sé que no siempre me entenderás. Yo no guardo odio a nadie y eso me da cie...

Carta

Hola ama: Si ves esto, seguramente esté muerto o en la mira de un fusil. Hemos sido capturados por el bando sublevado y nuestro fin está escrito. Como un último deseo te escribo a ti. La mujer de mi vida. Estos últimos meses en la guerra me ha dado tiempo a reflexionar mucho sobre todo. En esas reflexiones abundaba tu imagen. No paraba de pensar en la infancia, la adolescencia y la adultez que me diste. No he podido ser hombre más feliz en la vida.  Fui muy motivado a la guerra con la esperanza de defender mi bando, ganar y volver a casa. No va a ser así y lamento no poder haber expresado antes mi amor o mi gratitud por haber sido la mejor madre. Igualmente, espero que recibas la carta y captes lo que te diría como si estuviera delante de ti. Muchas gracias por darme de comer cuando no tenías. Gracias por amarme cuando no podías. Gracias por ser el pilar de mi persona. Gracias por apoyarme. Por ayudarme cuando lo necesitaba. Gracias Como mi último deseo, madre, quiero que sigas sie...

Carta

Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto. N o sé por dónde empezar, es difícil escribir sabiendo que cuando leas este texto ya no estaré vivo. Ojalá pudiéramos vernos una vez más, abrazarnos una vez más y poder hablar sin la necesidad de esta carta de por medio.  En esta guerra he visto cosas de las que no se olvidan. El miedo en los ojos de hombres buenos. He visto cuerpos tirados sin nombre ni identificación alguna, como si fuesen basura. He visto pueblos vacíos y civiles llorando por la desesperación. Cosas como esas me hicieron desear volver a casa. Me hicieron valorar lo que teníamos. Quiero que sepas que pienso en nuestra familia todo el tiempo. En los momentos que pasábamos juntos tranquilos y unidos.  Si es posible, me gustaría que me recuerden como una buena persona. No como un héroe o un criminal, sino como alguien que peleó por sus valores hasta el final. Un humano como todos los demás que murieron cuidando de sus compañeros. Que no guardé odio y que traté ...

Carta

Hola ama, Si te llega esta carta lo más probable es que ya esté muerto o esté al borde de la muerte. He sido apresado por las fauces fascistas en el campo de batalla, y aunque intento mantener la calma, sé que mi destino está prácticamente escrito. Quiero que sepas que te echo mucho de menos, a ti y a todos. Me habéis ayudado mucho más de lo que creéis. El recuerdo de estar todos en familia me ha dado la fuerza que necesitaba en los momentos más terribles. Aunque al principio tenía ilusión de luchar por mis ideales en el frente de batalla, he descubierto el sinsentido de las armas. Creía que empuñar un fusil era una forma de defender lo que amaba, pero ahora entiendo que la violencia solo deja un inmenso vacío a su paso. He aprendido que las ideas no se sostienen con balas, sino con paz, con manos que construyen desde el respeto mutuo. Ojalá algún día otros puedan aprender sin tener que pasar por lo mismo que yo. En la guerra he sido testigo de lo peor que se encuentra escondido en el ...

Carta

  Hola Mamá, Si estás leyendo esto significa que estoy muerto, estoy con mis compañeros, estamos todos juntos y aterrorizados, parece ser que nos van a atacar y no somos muchos ni tenemos fuerzas para pelear. Solo te quiero dar las gracias por todo lo que me has dado a lo largo de mi vida, y espero que esta carta se la leas a aita y a mis hermanas, para despedirme tambien de ellos. He vivido una vida muy feliz mientras estaba en casa, y te quiero agradecer todo, no quiero que estés triste ni que te derrumbes, sigue adelante y esfuérzate al maximo para darles la mejor vida posible a mis hermanas. Muchas gracias por todo Mamá, eres mejor madre que podría haber pedido. Te quiero.

Carta

Ama, si te llega esta carta, ya estaré muerto. Ojalá nunca tengas que recibir esta carta, que haya perdido el tiempo escribiendo esto. Sin embargo, eso ya no queda en mi elección. Primero, quiero decirte que no me arrepiento de nada; todo lo que he hecho es lo que me ha llevado a ser la persona que soy y a pensar como lo hago. Lo único que cambiaría es si alguna vez te decepcioné . Quiero que recuerdes siempre que te quiero a ti como al resto de la familia. Lo único que te pido es que sigas adelante y que te protejas; no te hundas, todo va a mejorar. Recuérdame en todas las épocas de mi vida, desde cuando fingía que estaba dormido para que Aita me llevase en brazos hasta cuando era yo la que llevaba las cosas pesadas. Además, seguiré en vuestros recuerdos, que ya es algo que muchos no pueden tener. No seguiré físicamente pero seguiré viva. Perdón por no cumplir mi promesa de volver; me habría encantado poder cumplirla. Gracias a ti y al resto de la familia he tenido la mejor ...

Carta de despedida

Madre querido: Si re llega esta carta, ya estaré muerto. Me cuesta imaginar tus manos temblando al leerla, y por eso intento escribir con calma, como si aún estuviera sentado a tu lado. No quiero que llores al recortarme, aunque sé que sera difícil. Prefiero que pienses que me voy tranquilo y paz, pensando en ti y en todo lo que me diste. NO tuve una vida larga, pero si llena de momentos buenos. Me acuerdo de cuando me enseñaste a leer, de tus consejos cuando tenía miedo y de las noches en las que me arropabas aunque ya no fuera un niño. Todo eso me ha acompañado hasta hoy. En este último momento no siento odio, solo una tristeza profunda por lo que esta guerra ha hecho con nosotros. Perdóname por no haber podido volver a casa. Perdóname por dejarte sola con este dolor. No fue mi elección llegar hasta aquí, pero si lo fue mantenerme fiel a lo que creí justo. Ojalá algún día todo esto termine y nadie más tenga que escribir cartas como esta. Cuida de los míos, de mis hermanos y hermanas ...

Carta de despedida

Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto. Sé que es difícil aceptar que mi última despedida sea a través de esta carta y que ya no nos volveremos a ver ni a tener momentos felices juntos. Pero esta es la única manera en la que me voy a poder despedir. Hoy a mi grupo y a mí nos han capturado los del otro bando y tengo la sensación de que esta noche nos fusilarán. La guerra es cruel y no perdona a nadie, quizá mañana ya haya pasado a mejor vida, así que por esa razón te escribo esta carta, para poder despedirme de ti. Pero antes de nada tengo que decirte gracias. Gracias por haberme dado la vida, gracias por haberme criado y gracias por muchas cosas más. Has sido la mejor madre que he podido tener, enseñándome qué tenía que hacer en cada momento y guiándome cuando estaba perdido. Por eso espero que puedas seguir adelante, a la vez que ayudas a mi hermano pequeño. Sin embargo, sé que a veces podría haber sido una mejor persona y que debería haberme portado mejor contigo. Por eso qu...

Carta de despedida

Ama, si te llega esta carta, ya estaré muerto. No sé en qué momento exacto la leerás ni quién te la dará, pero quiero que sepas que en estas últimas horas he pensado más en ti que en mí mismo. No tengas miedo al leer estas líneas: me voy tranquilo, con la conciencia en paz y el corazón sereno. No llores por mí, porfavor. No he vivido tanto como me hubiese gustado, es verdad, pero he querido mucho. He querido a mi familia, a mi gente, y a la vida sencilla que me enseñaste: el amor compartido, el esfuerzo, la felicidad y la dignidad, incluso cuando todo se derrumba. Eso nadie me lo puede quitar, ni siquiera ahora. No guardes rencor a nadie. El odio pesa mucho más que la muerte y sinceramente, no quiero dejártelo como herencia. Perdona, y aunque cueste, y sigue adelante. Cuida de los míos, dales un beso de mi parte y diles que no me olviden triste, sino como era antes, cuando reía en casa y soñaba con un futuro mejor. Si algún día te preguntan por mí, di que morí sin miedo, pensando en...

Carta de despedida

 Bilbao, 22 de junio de 1937 Ama, Te escribo esta dolorosa carta desde la capilla, lugar al que nos han llevado a mis compañeros y a mí antes de ser conducidos al cementerio de Vista Alegre, donde seremos ejecutados. No sé cuándo te llegará esta carta, pero en ese momento yo ya no estaré entre los vivos. Aún así no quiero que sufras más de la cuenta por mi, es algo que ambos sabíamos que podía pasar. Cuando me alisté para defender Bilbao de la invasión de los nacionales lo aceptaste, pues sabías que tu hijo arriesgaría su vida por una causa que valía la pena: la libertad. Aunque mis compañeros y yo nos esforzamos al máximo para proteger nuestra querida tierra, no conseguimos impedir que los fascistas rompieran el Cinturón de hierro y tomarán Bilbao, ya que éramos superados en recursos y en número. A pesar de que haya muerto en la guerra, me gustaría ser recordado como una persona pacífica y siempre lista para resolver las cosas hablando, lo cual tú me inculcaste desde que era niño ...

«Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto»

Kiev, 25 de diciembre de 2025 Hola, amatxu Debí hacerte caso. Debí hacerte caso en todo. Ahora me acuerdo de cuando me decías que algún día diría que tú tenías razón, y como siempre, la acabas teniendo. No debí unirme al cuerpo de voluntarios para ir a luchar en Ucrania. Me arrepiento de no haber seguido estudiando en el colegio con mis compañeros de clase una vez me dijiste que me quedara. Actualmente me encuentro en la República Autónoma de Crimea. Hice unos cuantos amigos en el cuartel. ¡Han venido de todas partes del mundo! Un compañero, ya fallecido, me ha contado que es originario de Ucrania, y que siempre ha habido tensiones entre ambos países. Algunos profesores suyos tenían ideología Rusa e intentaban adoctrinarlos metiéndoles "mierda" en la cabeza. Madre, hay que ver lo que pasa alrededor del mundo y no nos enteramos. Los rusos usan una hostilidad inédita, ya nos habían avisado anteriormente, mas hay que estar siempre con un ojo abierto. No nos da tiempo a descansar...

Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto.

Madre, si tienes esta carta en tu mano, significa que estoy muerto. Me gustaría que me recuerdes por lo que soy: tu hijo. Me gustaría que no te enfades con nadie por mi muerte. Estas cosas, quieras o no, pasan. Te voy a contar un poco lo que está pasando ahora. Hace nada, un general nos ha avisado de que tropas de nuestro enemigo se van a acercar a donde nos encontramos. Ahora mismo estoy sentado en una butaca de madera que cojea. A mi lado hay un gato negro y peludo durmiendo. Delante de mí tengo una chimenea que cumple la función de calentar al grupo de soldados que estamos descansando en esta chabola de piedra. Dentro de unos minutos tendremos que ir a hacer guardia y defendernos de cualquier posible ataque. Voy a dejar esta carta aquí con tu dirección y tu nombre escritos, por si ya sabes. La verdad es que es difícil saber qué decir en estos momentos. Me encuentro a la deriva en un camino con dos salidas. Solo el destino es capaz de manejar mi barco. No sé si te lo habré dicho o no...

Carta

  Ama: Si esta carta llega a ti, será porque ya no estoy. Hemos caído prisioneros del bando sublevado y todos sabemos cómo termina esto. Nos llaman rojos, criminales, traidores, pero solo somos hombres cansados que defendieron lo que creían justo. En estas horas de encierro he tenido demasiado tiempo para pensar, y en casi todos esos pensamientos estabas tú. He repasado la vida que me diste, desde niño hasta ahora, y me doy cuenta de que, pese a acabar así, he sido un hombre afortunado. Todo lo bueno que hubo en mí nació en casa, no en esta guerra sucia que nos ha traído hasta aquí. Vine a luchar convencido de que defender la República era defender la dignidad. Perdimos, pero no me arrepiento. Me duele más no haberte dicho antes cuánto te quiero que morir a manos de quienes creen que fusilar ideas las hace desaparecer. Gracias por darme de comer cuando no había nada, por quererme cuando estabas agotada, por enseñarme a no bajar la cabeza ante nadie. Eso no podrán quitármelo...

Carta

Querida madre, Si te llega esta carta, ya no podré volver a casa. Te pido que no estés triste ni me llores con amargura. Me voy en paz, pensando en nuestras charlas al sol y en cómo me enseñaste a ser fuerte y valiente. Siento dejarte sola con todo el trabajo de la casa, pero sé que mis hermanas te ayudarán en todo. Dile a mi padre que guarde mi costurero con cariño, que mis cosas sigan siendo parte de nuestro hogar. No quiero que guardes odio en tu corazón por nadie, el mundo ya tiene suficiente dolor con esta guerra. Cuida mucho de las flores blancas del jardín, que sigan creciendo bonitas como a mí me gustaba. Me llevo grabado el sonido de tu voz llamándome y el recuerdo de tus manos trenzándome el pelo. Dile a mis amigas que sigan bailando y riendo, que la alegría es la mejor forma de recordarme. Te quiero más de lo que pude decirte nunca, madre. Ahora por fin voy a descansar de tanto ruido. Un beso eterno de tu hija que siempre te querrá.  

Carta de despedida

Madre, Si recibes esta carta, ya estaré muerta. Se me hace difícil escribir esto sin que se me tiemble la mano, pero no quiero que mis últimas palabras sean de miedo, sino de amor. Apenas si tengo dieciocho años y todavía me parece que he de aprender muchas cosas: viajar contigo al pueblo en verano, reírnos juntas por tonterías en la cocina, dormirme escuchando tus cuentos. Me da pena irme de allí, pero me consuela pensar que lo que he vivido contigo nadie me lo quitará. No me llores más de la cuenta. Que me recuerdes con el vestido azul que tanto te gustaba, cantando bajito mientras sacaba la ropa del tendedero. Si alguna vez te asalta la duda, recuerda que he sido fuerte aunque me temblara el alma. No le des rencor a nadie, porque desde el odio también se prolonga la guerra del corazón. Cuida de papá y de mi hermano y hermana pequeños. Que estudien, que sueñen, que no permitan que el miedo decida por ellos. Planta, si puedes, un árbol en tu patio. Me gustaría pensar que cuando brote,...

Carta de despedida

                                                                                                                            Bilbao, 2 de abril de 1938 Ama, Te escribo para que sepas que cuando recibas esta carta, ya no estaré aquí contigo. Mañana, pues.. a ver como te digo esto. Mañana me van a ejecutar a mí y unos cuantos compañeros más solamente por luchar por lo que creíamos justo. Me supongo que te habrás dado cuenta de la fecha de esta carta, y sí, te la escribo el día de mi cumple. Hoy se supone que me darían regalos a mí, pero esta vez no es el caso. Creo que mi regalo será la ejecución jajaja. Bueno, fuera bromas, siendo realistas, no voy a llegar a tu cumpleaños y pues mi r...

Carta

 La carta que escribiría sería muy corta, solo dos frases: Ama, si esta carta llega hasta ti, quiero que sepas que siempre te he querido y que he pensado en ti hasta el último momento. Perdóname por no haber podido estar a tu lado y sigue adelante con tu vida. La escribiría así porque, estando en prisión y sabiendo que voy a ser ejecutado por el bando nacional, no tengo ninguna seguridad de que la carta llegue a mi madre. Por eso evitaría mencionar cualquier aspecto político, la República o la guerra, ya que podrían impedir que la carta fuera entregada o incluso causarle problemas a ella. En una situación así, lo más prudente es utilizar un lenguaje sencillo y personal, centrado únicamente en los sentimientos. Hablar de amor, despedida y perdón es algo que cualquier persona puede entender y que difícilmente sería censurado. Tampoco intentaría explicar mis ideas ni justificar lo ocurrido. En ese momento lo más importante sería que mi madre recibiera unas palabras de despedida qu...

Carta de despedida

  Hola Ama.  Si recibes esta carta, ya no estaré cerca de ti, y aunque esto no me tenga a tu lado por siempre, ojalá me recuerdes, y que rías. No te escribo para hacerte llorar, ni mucho menos, sino para que recuerdes que, aunque ya no nos veamos más, nuestro amor nadie lo robará. Cada instante contigo, cada abrazo y cada palabra de consuelo, me han dado fuerza, aun en los días más complicados . Sé que mi muerte te va a doler un montón, y me da pena imaginar tus lágrimas. Pero quiero que no te sientas culpable, que no te derrumbes pensando en lo que se pudo haber hecho. La vida es muy injusta y a veces el destino nos pone ante decisiones y circunstancias que escapan a nuestro control. Si me recuerdas, que sea con la fuerza de los que siguen adelante, con la dignidad de quien ama sin importar el miedo. Mi adiós no cambia quién soy, ni la esperanza de que un día la paz y la justicia vuelvan a nuestra tierra. Ama, quiero que continúes viviendo, que sigas cuidando a tu gente, espe...

Carta

  Hola madre, primero, si estas escuchando esto, quiero que sepas que estoy muerto. Se que ahora estarás llorando y que tus ojos serán como mares llenos de agua. Sin embargo, quiero que sepas que he muerto con mucha honra.  Hasta el día de mi muerte, he intentado ser una buena persona y defender mi libertad y mis pensamientos en un mundo en el que lamentablemente está limitado. Esta libertad de expresión es por lo que he luchado y motivo de mi muerte.  Querría decirte, que has sido la mejor madre que he podido tener y estoy super orgulloso de ti. nunca te hubiera cambiado por nada y te querría agradecer los valores que me has inculcado. Sin ellos no sería quien soy actualmente y eso sería una pena. Por otro lado también te quería agradecer el haber sacado adelante a la familia en una situación que no era nada fácil y que sepas que siempre he valorado mucho el trabajo que has hecho. Sé que mi muerte te causará una gran penuria, sin embargo, quiero que sigas sonriendo como ...

Carta despedida

Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto. Sé que leer esto es lo más duro que te ha pasado, pero necesito que me escuches una última vez. Escribo esto rápido en los últimos momentos que me han dejado para despedirme. Gracias, mamá. Gracias por todo. Gracias por los madrugones para que yo pudiera ir a los partidos, por haber estado ahí siempre que te he necesitado, y por haberme hecho ser quien soy. Gracias por haber estado en los buenos y sobre todo en los malos momentos. Todo lo que soy, lo poco o mucho que he aprendido en el colegio y sobre la vida, te lo debo a ti. He sido muy feliz a tu lado. Por favor, te lo pido por lo que más quieras: que esta carta no te hunda. No dejes que la pena haga que dejes de vivir como hasta ahora. Tú eres una parte muy importante para todos y ahora te necesitan más que nunca y os necesitáis entre todos. Tienes que levantar la cabeza y seguir adelante, por ti y por todos. Diles a toda la familia que les quiero muchísimo, que echaré de menos esos ...

Carta de despedida

  Ama, Me cuesta mucho escribir esta carta y no sé muy bien como hacerlo. Con esa entrada seguramente ya te estés imaginando lo peor, y sí, mañana me van a ejecutar. He conseguido estos restos de folios que me ha prestado un compañero de celda para escribirte mis últimas palabras.  En primer lugar, te quería dar las gracias por la pedazo de madre que has sido. Me lo has enseñado todo en esta vida, y soy la persona que soy gracias a ti. Gracias por haberme inculcado tu actitud positiva ante la vida y la ilusión por las cosas, por que eso me ha ayudado a seguir luchando en estos momentos tan duros. Y perdón por a veces haber sido tan independiente y haber ido a mi bola cuando necesitabas mi ayuda. Aita a ti te quiero dar las gracias por haber sido siempre tan comprensivo, por haberme impulsado a que cumpla mis sueños y a que intente las cosas. Decidles a mis hermanos que han sido los mejores hermanos que podría haber tenido, que me lo han dado todo, que les estoy muy agradecida ...

carta

 Amaaaaaaaa: Si recibes esta carta, ya no estaré entre los vivos. No sé cómo comenzar sin que me duela, jamás aprendí a decirle adiós a usted. Pensé que siempre habría tiempo, que volvería a casa, que te encontraría en la puerta como siempre. Hoy escribo para que no hagas estática. Quiero que sepas que no tengo miedo. Tengo tristeza, sí, y mucha, pero también una extraña calma. Recuerdo tus manos, tu forma de peinarme cuando era niño y esas noches hasta que volvía a casa. Todo eso me acompaña ahora, y no puedo decir que estoy solo. Perdón por las veces que te contesté mal, por las preocupaciones que te di, por no ser en todo momento el hijo que merecías. Nunca he sabido decirte lo importante que eras para mí. Ojalá estas palabras te sirvan para decírtelo todo a la vez. No tengas rencor a nadie por lo que me pasa. El odio no me va a devolver la vida ni a ti la paz. Cuida de mis hermanos, diles que los amo, que me alegra que vivan sin vergüenza y sin miedo. Que recuerden mis cosas bu...

Aitor, Léela Si Te Gusta el Cine.

  «Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto» La guerra... ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué sirve? ¿Por qué existe? Si ganas, vives. Si pierdes, mueres. Si no luchas, no puedes ganar. El mundo es cruel, pero también hermoso. Tal vez sea el Ego, tal vez sea el orgullo o, un sentimiento indeleble. Todos los conflictos sociales suceden por una única razón: un pensamiento opuesto del opuesto.     -¿A dónde se ha ido el respeto por opiniones contrarias?      -Se ha ido para no volver, alguien más grande a ocupado su lugar.     -¿Quién?     -El ego y el orgullo. ¿Somos libres? ¿Somos libres de decir y pensar lo que queremos?  Quien sabe, al final siempre va haber alguien que piense diferente a ti. Entonces te criticarán, entonces te juzgaran. No podemos controlar el exterior, lo que está en manos de otro, pero sí lo que está en las nuestras. Tenemos que aprender a detener el ciclo del odio y la venganza, el odio solo lleva a más odio. ...

Carta en la Guerra Civil

  La carta que escribiría sería esta, solo dos frases: Ama, si te llega esta carta, piensa que te he querido siempre y que tu recuerdo me ha acompañado hasta el final. Perdóname por no haberme quedado contigo y sigue viviendo feliz. Escribiría esto porque, estando preso y a punto de ser ejecutado por el bando nacional, sé que no tengo ninguna garantía de que la carta llegue a su destino. Por eso evitaría cualquier referencia política, a la República o a la guerra, ya que eso podría hacer que la carta fuera destruida o que trajera problemas a mi madre. En ese contexto, lo más seguro es usar un lenguaje íntimo, sencillo y humano, que no pueda interpretarse como provocación. Elegiría hablar de amor, perdón y despedida porque son sentimientos universales que nadie puede censurar fácilmente. No intentaría justificar mis ideas ni explicar lo ocurrido, porque ya no hay tiempo ni utilidad en ello. Mi prioridad sería que mi madre reciba algo que le dé consuelo, aunque sea poco, y que no viv...

Carta de despedida

Si tuviese que escribir una carta de este estilo la escribiría de la siguiente manera: Ama: No sé muy bien como escribir esta carta pero bueno, lo haré lo mejor que pueda. Es de noche, hace un frío infernal y acaban de comunicarnos que al día siguiente nos vamos a enfrentar frente a frente contra las tropas nacionales a orillas del río Ebro. Aprovecho el poco tiempo que tengo para escribirte en este papel que me ha prestado un compañero mío una carta de despedida por si no salgo vivo de esta . Primero de todo, Ama, muchas gracias por haberme dado tanto, por haberme educado tan bien y por haberme querido tanto. Gracias por todas las comidas que me has preparado, por todas las cosas que me has enseñado y por todas la paciencia que has tenido conmigo. Aita, a ti también muchas gracias por haber sido tan buen padre y haber estado siempre para mí. Para mi hermano, gracias por haberme aguantado todos estos años y por haber crecido conmigo y haberme acompañado en mi vida.  Para mis amigos...

Carta

Mamá, no sé si existe una forma correcta de escribir esta carta; es de noche, apenas puedo ver lo que escribo,  me tiemblan las manos  y el tiempo parece haberse detenido dentro de este cubículo oscuro, pero necesitaba hablarte una última vez. Cuando leas estas palabras, yo ya no estaré, y solo pensarlo me duele más de lo que imaginaba. He pasado estas horas recordando mi vida, las cosas sencillas que me hacían feliz y que ahora echo tanto de menos. Leer hasta olvidarme del mundo, escribir para entenderme, caminar sin rumbo y pensar que la vida podía ser algo bonito.  Siempre fui así, mamá: observadora, soñadora, a veces demasiado cabezota, pero sincera conmigo misma. Nunca quise hacer daño a nadie, solo vivir de acuerdo con lo que pensaba y sentía. La guerra lo cambió todo, mamá. Nos obligó a crecer de golpe, a elegir, a callar, a tener miedo. Yo no fui valiente ni heroína, solo hice lo que mi conciencia me pedía. No me arrepiento de haber pensado por mí misma, aunque es...