Valoración

 Valorar positivamente un servicio, después de una vivencia negativa, presenta un dilema moral muy curioso. La honestidad es primordial, y sí, si te tratan mal, lo ideal sería que tu opinión lo reflejase. Justamente, las reseñas informan a otros y ayudan a mejorar. Obviamente, mentir podría perpetuar el mal servicio.

No obstante, las cosas cambian cuando entendemos que el laburo de alguien depende de esa valoración. Es en ese instante que entra la empatía. Todos, pero todos, podemos tener un mal día, equivocarnos, o estar estresados. Criticar severamente a alguien por un solo mal momento podría parecer injusto, más aún si ignoramos su contexto.

A mi parecer, elegiría una postura equilibrada. No pondría una valoración excelente si no se la merece, pero, ¡tampoco sería destructivo! Trataría de ser justo y constructivo, indicando lo negativo respetuosamente y, si se puede, resaltar algún punto bueno. Adicionalmente, de tener la chance, comunicaría el problema directamente, permitiendo la posibilidad de mejorar.

Yo creo la respuesta reside en un balance de honestidad y humanidad, ¿comprendes? No es sobre mentir, protegiendo, o mostrarse sin piedad, por norma. Es sobre valorar, con buen juicio, entendiendo que hay individuos detrás, cada servicio; más, la verdad necesaria, ¿cierto?, para progresar.


Comentarios