Sin la vocal E
Un día normal surgió un plan raro.
Fuimos todos juntos a un prado vasto, sin final.
Al prado lo llamaban camino amplio, como una ruta sin culminar.
Un sonido a río oían a lo lejos, invitándonos a ir a nadar.
A lo largo por camino los pájaros volaban alto, cantando sin parar.
Las hojas crujían bajo propios pasos ansiosos.
Un animal pasó con sigilo, mirando con cuidado.
Todo prado irradiaba vida, calma, y magia.
Rocas tapadas con musgo indican rumbo nórdico .
Un tronco caído funcionaba como banco natural.
Todos mirábamos como corría la fauna.
Como asimismo hallamos conchas y algunos frutos curiosos.
Sol cálido tocaba a todos los rostros.
La luz dibujaba unas sombras largas al prado.
Una brisa linda movía las ramas, danzándolas a la brisa.
Mirábamos a los hongos raros, gozaban con tonos vivos y formas raras,
y asimismo un búho, oculto, vigilaba con gran curiosidad.
La caminata mostraba vistas distintas, y lindas.
Al final, un ocaso abrió su luz, invitando a salir.
Dando por finalizado un bonito y curioso día.
Comentarios
Publicar un comentario