Dilema del dinero

Chocar de frente con esta situación me supondría un dilema ético enorme. Aunque me haya considerado una persona que no suele darle muchas vueltas a las cosas antes de actuar, en este caso que es algo que incumbe a otra persona, me encuentro más indeciso en cuanto a mi decisión.

Probablemente en un primer instante me sentiría paralizado, sin saber que hacer. Después, tras recuperarme del shock, llamaría obviamente a una ambulancia para que se llevasen el cuerpo. Luego, me llevaría la bolsa a casa y ya a partir de ahí empezaría a pensar qué hacer con el dinero.

Ahí empezaría el dilema. Por un lado, considero que dar esa cantidad de dinero a un partido tan repulsivo, anticuado y de mente tan cerrada me provocaría nauseas de solo pensarlo. Yo me considero una persona con la mente abierta, pero también admito que para todas las ideas hay cierto límite y hay algunas ideas que directamente son inaceptables porque suponen un ataque a la libertad individual y a la raza humana.

Por otro lado, quedarme con ese dinero y no cumplir la última voluntad de la señora me corroería por dentro. No sería capaz de gastar ese dinero sabiendo que ha sido robado sin descaro a una difunta amiga mía. Por mucho que odiase a ese partido, y por mucho que me oponga a sus ideales, no me corresponde a mí decidir sobre algo que no es mío y , aunque me doliese, acabaría donando parte de ese dinero a ese partido. Todo sea por cumplir la última voluntad de un difunto.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Tautograma con la m

¿Voluntad o dinero?

Tautograma