Mi burrito sabanero

 Como cada año, nuestra familia organiza un viaje para hacer en Navidad. Esto se debe a varias razones: por un lado, es una de las pocas épocas del año que no es posible juntarnos a todos; por otro, es el cumpleaños de mi aitite, y como no podía ser de otra manera, es él quien decide el destino para todos. Pues bien, mi primer recuerdo con esta canción viene de cuando tenía 4 años. Eso sí, debido a la época del año, no podía tratarse de otra cosa que de un villancico: Mi burrito sabanero.

Mis abuelos hace tiempo que ya no conducen, en parte por la edad, pero sobre todo porque era un poco ridículo utilizar tres coches pudiendo funcionar con dos. Por ello, mi amama suele viajar con nosotros, mientras que mi abuelo viaja en el coche de mis primos. Fue en uno de esos viajes, cuando me enseñaron esta canción por primera vez. Todos estaban dormidos, menos mi madre (quien conducía) y yo. De fondo sonaba una reproducción de listas de Spotify, íbamos a mitad de camino, y yo no paraba de jugar con una pequeña pelota de plástico del Athletic. En ese momento, se escucharon las alegres guitarras que dan inicio a la canción, seguidas por el legendario “con mi burrito sabanero…” que tantas veces ha sonado en casa después de ese momento.

Yo, pequeño y sin saber de la canción, empecé a aplaudir, reirme y dar golpes. Esos ruidos fueron los que despertaron a mi amama de su siesta, quien en vez de enfadarse empezó a cantar el villancico. Me gustó tanto la forma en la que ella se divertía que empecé a bailar y ponerme de pie en mi sillita, cosa que llamó la atención de mi amama. Ella, preocupada me cogió en brazos. Estuvimos cantando la canción juntos, y la pusimos varias veces más para que me aprendiera la letra. 

Al final del trayecto, al llegar a Madrid, paramos en un Vips para comer. Nada más entrar en el local, mi yo de 4 años empezó a bailotear y cantar a pleno pulmón. Los demás clientes se quedaron asustados de que un niño de esa edad tuviera tanta energía y apareciera de la nada cantando Mi burrito sabanero. La comida me encantó, y a pesar del espectáculo que monté la primera vez que fui, cada año viajamos a Madrid y paramos a comer ahí. 

Desde siempre me ha gustado mucho la Navidad, y más aún cuando suena este villancico. Ahora, no entraría en un restaurante y me pondría a gritar la letra, pero sí me gusta cantarla cada Nochebuena junto a mi amama, la persona que me la enseñó. Desde ese viaje, todas las Navidades reservamos un momento en el que hacer el karaoke de este villancico, la ponemos de fondo mientras cocinamos la cena, y es la última canción que ponemos al terminar de desmontar el árbol.

Enlace: https://youtu.be/cbgCFy8YR7E?si=36epWXkwSWHeAskA


Comentarios

Entradas populares de este blog

Tautograma con la m

¿Voluntad o dinero?

Tautograma