Dilema político en una cena
Dilema Político
Cuando volvimos a casa, me quedó una sensación rara, como de que algo había que aclarar. Al día siguiente pensé en escribirle a mi amigo, no para montar un lío político —los dos sabemos que vemos el mundo distinto—, sino por lo que soltó su crío.
Le diría algo así, sin mucha vuelta: “Tío, llevamos siendo amigos desde que éramos unos renacuajos, pero lo que dijo tu hijo de ‘pegar tiros’… eso no es una broma, aunque detestes al presidente. Me dejó un poco helado que te rieras. Solo quiero saber si estás conmigo en que esas cosas no se dicen ni en broma. Igual ni te diste cuenta, pero hay que vigilar un poco más lo que se suelta delante de un niño”.
Imagino que él se enfadaría y respondería: “Madre mía, qué dramático eres. Si solo es un crío”. Y ahí ya se notaría una grieta en la amistad por una frase que sobraba. Porque si no ve el problema en algo tan básico, ¿qué otras cosas ve de forma torcida? ¿Qué respeto tiene por los demás?
Al final, esto demuestra que cuando cada uno tiene un “código” distinto sobre lo que es aceptable, la amistad se tambalea. No todo vale. Aunque dos personas sean uña y carne, si uno normaliza la violencia y el otro no quiere ni oír hablar de eso, se rompe la magia. Los adultos son quienes marcan el camino, y en este caso el padre tendría que haber frenado al niño: “Oye, eso no se dice”. Es su responsabilidad enseñar qué está bien y qué no. Y ahí aparece la gran pregunta: ¿qué pesa más, la amistad de años o la tranquilidad de saber que uno sigue lo que considera correcto?
Y siendo sincero, dejando a un lado lo emocional, lo lógico habría sido decirlo en el momento, en la cena, sin montar una escena: “No entremos en política, pero bromear con tiros no es gracioso. La gente habla, no dispara”. Luego, pensándolo ya en frío, me daría cuenta de que lo peor no fue el comentario del niño, sino que el padre se riera. Y entonces sí le diría que, si no puede respetar algo tan básico como que la violencia no es un chiste, no podemos seguir compartiendo espacio como si nada.
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