Dilema político
En esta situación, después de escuchar ese comentario del hijo de mi amigo, lo primero que haría seria cortar la conversación que no debería de haber iniciado. Aunque seria difícil seguir con una conversación normal, trataría de hacer como si nada hubiera pasado ya que están los niños delante.
Para continuar, cuando acabe la cena hablaría con mi amigo sobre ese comentario y le diría que esta mal por nuestra parte de meter el tema de la política cuando sabemos que a ninguno de los dos nos conviene. Pero por otro lado le diría que el comentario de su hijo ha estado fuera de lugar y ha sido muy insultante y radical por su parte. Le aconsejaría a que le educara en el ámbito de la política para que no se vuelva a repetir ya que estos tipos de comentarios pueden afectar a su hijo y a sus compañeros ya sean de clase o mis hijos.
Para finalizar tendría una conversación con mis hijos sobre este tipo de comentarios y el daño que puede hacer a distintas clases de personas. Mi relación con mi amigo sería la misma, ese comentario no va a hacer que pierda confianza o genere odio hacia él. A su hijo también le seguiría tratando igual pero evitaría a todo coste hablar del tema aunque sea superficialmente.
Los temas políticos en mi opinión deben de ser debatidos en confianza y sabiendo que el odio hacia la otra persona por ideologías distintas no existe. Cenas familiares o reuniones entre amigos no me parecen los lugares correctos para hablar de política.
Entiendo que hay gente que tenga ideologías que apoyen pero en este caso nunca se debería de desear la muerte de alguien, y hay que tener mucho cuidado con las ideas que expresas ya que pueden hacer daño a otras personas incluso a los de tu entorno.
Comentarios
Publicar un comentario