Grafitis
El dilema del grafiti es uno que aunque parece simple, pero al que en verdad hay que darle un par de vueltas. Personalmente, soy una persona creativa a la que le gusta dibujar, y entiendo que los grafitis son una forma de expresarse. Sin embargo, hay grafitis artísticos y otros que no lo son tanto, los cuales están hechos para causar daño, lo cual cruza la línea del vandalismo, sin contar que esta ya es la segunda vez que ocurre, lo cual empeora aún más la situación.
Además, no solo vivo yo en la comunidad, sino que también viven varios vecinos a los que no les hará gracia encontrarse un dibujo en la puerta del garaje.
Seguramente no nos quedaría otra opción que tener que pagar el presupuesto de 2500 euros para quitar el grafiti, pero viendo que esta situación podría repetirse, yo propondría 2 medidas:
1: Instalar cámaras para asegurarnos de ver al causante, y poder tomar medidas legales al respecto. Desgraciadamente, no creo que esta medida sea la más correcta, ya que cualquiera puede venir encapuchado y de poco nos servirían unas cámaras.
2: Contratar a un grafitero profesional para que haga un diseño en la puerta del garaje que esté aceptado por todos; es una medida que me ha salido muchas veces en redes sociales, y creo que es ingeniosa, ya que todos los vecinos estaríamos contentos, y nos aseguraríamos de que nadie nos molestase más.
En conclusión, pese a ser una persona creativa, se que hay que tomar una medida legal en estos casos para que no se vuelva a repetir, y creo que las 2 propuestas nombradas pueden ser de gran ayuda.
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