Grafitis
Desde luego que es tedioso y molesto tener que gastar 2500 euros recurrentemente para tapar los grafitis de una puerta de garaje de un edificio privado. En mi opinión los grafitis sí pueden ser una forma de arte, pero deben cumplir con ciertos requisitos mínimos como que estén hechos de una forma legal y qué sean estéticos o transmitan un mensaje (como cualquier otra forma de arte).
Sin embargo, los grafitis pintados sin permiso en puertas de garajes y demás lienzos públicos o privados son claros actos de vandalismo. Incluso legalmente se considera un delito con represalias como prisión o multas, muchísimo más grave si se trata de un edificio protegido o patrimonio cultural. Además, mucha de la gente que pinta este tipo de grafitis no lo hace pensando en expresarse artísticamente ni para expresar mensajes sociales o políticos como forma de protesta, sino por diversión o para llamar la atención.
Por otro lado, este es un problema sumamente difícil de solucionar porque aunque hubieran o se pusieran cámaras probablemente no se lograría identificar al responsable. Se puede probar a poner un cartel que exponga la negativa de los vecinos a que alguien pinte grafitis en la puerta del garaje, avisando que en tal caso llamarían a la policía, pero creo que eso sería apelar demasiado a la esperanza de que esa gente respete la petición de los propietarios.
En definitiva, lo que yo haría es (aunque suene un poco raro) contratar a un pintor para que pinte la puerta de garaje, pero no solo para tapar los grafitis, sino para que este recree una pintura del gusto de todos los vecinos y que utilice sprays de pintura entre otros materiales para llevarlo a cabo. No estoy segura de que esto pudiera ser la solución, pero a mi modo de ver es más divertido pintar en un lienzo en blanco que en uno completamente pintado y bonito, quizá hasta les daría pena arruinarlo.
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