Vídeo TikTok
Cuando me imagino a mí misma en esa situación, lo primero que pienso es en el impacto que me habría causado oír ese comentario en boca del hijo de mi amigo. No habría sido un simple susto o un malentendido: me habría removido de verdad. Conozco al chico, he estado presente en su crianza, he compartido tiempo con él y le tengo muchísimo cariño. Precisamente por eso, escucharle decir que habría que matar al presidente del Gobierno (además justo la persona a la que yo voto) me habría dejado profundamente preocupada y decepcionada. No porque piense diferente a mí, ni mucho menos, sino porque un chaval diga algo tan violento significa que lo ha aprendido en su casa.
En ese momento, antes incluso de que mi amigo se riera o restara importancia al comentario, le habría echado un broncón serio al hijo. Nuestra relación es cercana, así que me sentiría con la confianza necesaria para decirle directamente que eso no es una broma, que esas palabras transmiten una ideología peligrosa, que respete mi opinión política y que la violencia jamás es la respuesta, venga de donde venga. Dejar pasar un comentario así sería abrir la puerta a que normalice el odio.
También hablaría con mi amigo más tarde, porque creo que es esencial que el padre ponga freno a ese tipo de comentarios, castigándole por ejemplo. Le explicaría con calma que no se desea la muerte de nadie, ni siquiera a personas con ideas distintas. Le hablaría del valor del respeto para que se lo inculque a su hijo, de que las opiniones se debaten pero no se destruyen y de que las palabras tienen consecuencias.
Aunque espero que mi amigo y el hijo lo entendieran, si aun así intentaran justificarse o restarle importancia, simplemente marcaría distancia. Cada uno educa como quiere, pero yo tengo claro cómo quiero que se me trate y qué valores quiero transmitir. No es cuestión de discutir ni de imponerse: es una cuestión de coherencia personal y de saber decir “esto no”. A veces poner límites no es un gesto de ruptura, sino de cuidado hacia uno mismo y hacia el tipo de entorno que queremos tener. Al final, se trata de proteger a quienes valoramos el respeto y la empatía en nuestras vidas.
Comentarios
Publicar un comentario