Carta de despedida

 


Hola Ama. 

Si recibes esta carta, ya no estaré cerca de ti, y aunque esto no me tenga a tu lado por siempre, ojalá me recuerdes, y que rías. No te escribo para hacerte llorar, ni mucho menos, sino para que recuerdes que, aunque ya no nos veamos más, nuestro amor nadie lo robará. Cada instante contigo, cada abrazo y cada palabra de consuelo, me han dado fuerza, aun en los días más complicados .

Sé que mi muerte te va a doler un montón, y me da pena imaginar tus lágrimas. Pero quiero que no te sientas culpable, que no te derrumbes pensando en lo que se pudo haber hecho. La vida es muy injusta y a veces el destino nos pone ante decisiones y circunstancias que escapan a nuestro control. Si me recuerdas, que sea con la fuerza de los que siguen adelante, con la dignidad de quien ama sin importar el miedo. Mi adiós no cambia quién soy, ni la esperanza de que un día la paz y la justicia vuelvan a nuestra tierra.

Ama, quiero que continúes viviendo, que sigas cuidando a tu gente, espero también que puedas creer en los instantes de felicidad aun por venir. Ojala esta carta sea como un abrazo silencioso, transmitiendo coraje y mucho amor que supere el miedo. Piensa en mí, no te pongas triste, si no con orgullo porque mantuve mi integridad hasta el ultimo momento, por haber creído en lo justo. Asimismo, tú fuiste la primera en decirme que celebrase tu muerte, ahora los roles cambian y yo te pido que celebres el hijo que has tenido, pero sobre todo la madre que has sido. Hazlo por mí. Hazlo por ti.


Recuerda siempre que te amo sobre todas las cosas, y que siempre estaré a tu lado aunque ya no puedas verme. No dejes que el odio ni la desesperación invadan tu corazón; guarda en tu memoria de aquellos que peleamos por la libertad y la dignidad.

 Con todo mi amor y la esperanza que nunca acaba.

Te quiero Ama.

Mikel.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tautograma con la m

¿Voluntad o dinero?

Tautograma