Carta de despedida
Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto. Sé que es difícil aceptar que mi última despedida sea a través de esta carta y que ya no nos volveremos a ver ni a tener momentos felices juntos. Pero esta es la única manera en la que me voy a poder despedir.
Hoy a mi grupo y a mí nos han capturado los del otro bando y tengo la sensación de que esta noche nos fusilarán. La guerra es cruel y no perdona a nadie, quizá mañana ya haya pasado a mejor vida, así que por esa razón te escribo esta carta, para poder despedirme de ti.
Pero antes de nada tengo que decirte gracias. Gracias por haberme dado la vida, gracias por haberme criado y gracias por muchas cosas más. Has sido la mejor madre que he podido tener, enseñándome qué tenía que hacer en cada momento y guiándome cuando estaba perdido. Por eso espero que puedas seguir adelante, a la vez que ayudas a mi hermano pequeño.
Sin embargo, sé que a veces podría haber sido una mejor persona y que debería haberme portado mejor contigo. Por eso quiero pedirte perdón, por las veces que te contesté haciéndote enfadar o por las que no te hice caso. Ya no voy a tener tiempo para estar más contigo y no quiero que te quedes con el pensamiento de que tu hijo era así.
Por último, quiero que tu y mi hermano me recordéis como una persona alegre y buena, que, en cualquier situación, intentaba sacar una sonrisa a la gente y no se daba por vencido. Espero que te vaya bien y algun dia nos podamos volver a ver. Piensa que, desde donde yo esté, siempre os estaré ayudando.
Tu querido hijo,
Iñigo
Comentarios
Publicar un comentario