Carta despedida
Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto.
Sé que leer esto es lo más duro que te ha pasado, pero necesito que me escuches una última vez. Escribo esto rápido en los últimos momentos que me han dejado para despedirme.
Gracias, mamá. Gracias por todo. Gracias por los madrugones para que yo pudiera ir a los partidos, por haber estado ahí siempre que te he necesitado, y por haberme hecho ser quien soy. Gracias por haber estado en los buenos y sobre todo en los malos momentos. Todo lo que soy, lo poco o mucho que he aprendido en el colegio y sobre la vida, te lo debo a ti. He sido muy feliz a tu lado.
Por favor, te lo pido por lo que más quieras: que esta carta no te hunda. No dejes que la pena haga que dejes de vivir como hasta ahora. Tú eres una parte muy importante para todos y ahora te necesitan más que nunca y os necesitáis entre todos. Tienes que levantar la cabeza y seguir adelante, por ti y por todos.
Diles a toda la familia que les quiero muchísimo, que echaré de menos esos veranos en Laredo todos juntos y cuando íbamos a Cádiz. Y da un abrazo a todos muy fuerte de mi parte.
Me tengo que ir, espero que me recordéis con buenos recuerdos y que os riáis en vez de llorar cuando os acordéis de mí.
Te quiero, y os quiero a todos.
Tu hijo.
Comentarios
Publicar un comentario