Carta

Hola ama:

Si ves esto, seguramente esté muerto o en la mira de un fusil. Hemos sido capturados por el bando sublevado y nuestro fin está escrito. Como un último deseo te escribo a ti. La mujer de mi vida.

Estos últimos meses en la guerra me ha dado tiempo a reflexionar mucho sobre todo. En esas reflexiones abundaba tu imagen. No paraba de pensar en la infancia, la adolescencia y la adultez que me diste. No he podido ser hombre más feliz en la vida. 

Fui muy motivado a la guerra con la esperanza de defender mi bando, ganar y volver a casa. No va a ser así y lamento no poder haber expresado antes mi amor o mi gratitud por haber sido la mejor madre. Igualmente, espero que recibas la carta y captes lo que te diría como si estuviera delante de ti.

Muchas gracias por darme de comer cuando no tenías. Gracias por amarme cuando no podías. Gracias por ser el pilar de mi persona. Gracias por apoyarme. Por ayudarme cuando lo necesitaba. Gracias

Como mi último deseo, madre, quiero que sigas siendo la ama que has sido. Que cuides de tus hijos como siempre lo has hecho. Pero, sobre todo, quiero que busques el tiempo y las ganas para hacer lo que realmente has querido hacer toda tu vida. Siempre has tenido tiempo para entregárselo a los demás. Es hora de que pienses en ti y hagas tu vida. Con eso seré el hijo más feliz del mundo.

Con muchísimo amor, te quiere:

Bosco

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tautograma con la m

¿Voluntad o dinero?

Tautograma