La tentación
Si me pongo a pensar en la tentación, lo primero que me viene a la cabeza es que nadie es de hierro. Yo mismo, aunque intento ser disciplinado, tengo mis puntos flojos. Mi mayor tentación confesable es perder el tiempo. Me pasa mucho cuando me pongo a hacer algo importante y, de repente, me pica la curiosidad por un video en tik tok o un dato que no viene a cuento. Me tienta dejar lo que debo hacer por lo que me apetece en ese momento. Me arrepiento? Siempre porque luego voy con prisas.
Está claro que es mucho más difícil decir que no cuando nadie te mira. Cuando hay gente delante, todos nos portamos un poco mejor por el "qué dirán" o por no quedar mal. Pero cuando estás a solas, el único que te juzga eres tu. Es ahí donde se ve si de verdad tienes fuerza de voluntad o si te dejas llevar a la mínima porque total, nadie se va a enterar.
También creo que las tentaciones cambian según la edad. De pequeño igual te morías por una chuche antes de cenar, pero ahora de más mayor, las tentaciones son otras: gastarte el dinero en algo que no necesitas, quedarte en el sofá viendo tiktok en vez de ir al gimnasio...
Yo creo que nos hace más fuertes, como si entrenáramos la cabeza. Pero también caer de vez en cuando nos hace más humanos. Si siempre hiciéramos todo perfecto, seríamos robots. Lo importante no es no caer nunca, sino saber por qué lo hemos hecho y aprender para la próxima vez que nos pongan el caramelo delante.
Comentarios
Publicar un comentario