RESEÑA

 Decidir si poner una buena valoración después de una mala experiencia parece algo fácil, pero para mí no lo es. Yo le doy muchas vueltas. Por un lado, sé que las reseñas están para decir la verdad y para que los servicios mejoren. Si pongo cinco estrellas cuando en realidad me han tratado mal, la empresa nunca sabrá que tiene que cambiar cosas. Además, otras personas podrían vivir lo mismo que yo porque nadie avisó. También siento que estaría siendo un poco falsa conmigo misma si digo que todo fue perfecto cuando no lo fue.

Pero, por otro lado, siempre pienso que la persona que me atendió también es humana. No es un robot. Puede tener un mal día, estar cansada, estresada o tener problemas que yo no conozco. A mí también me pasa que a veces estoy más sensible o contesto peor sin querer. Entonces me da mucha pena pensar que por mi reseña alguien pueda meterse en problemas o incluso perder su trabajo. Hay empresas que son muy estrictas con las quejas, y eso me hace sentir culpable.

Por eso creo que lo que haría sería no poner una buena valoración si me han tratado mal, porque quiero ser sincera, pero tampoco escribiría algo súper agresivo o para hacer daño. Intentaría explicar lo que pasó de forma tranquila, sin atacar a la persona, hablando más de cómo funciona la empresa que de criticar a alguien en concreto. Contaría cómo me hizo sentir y diría qué creo que podrían mejorar. Así puedo decir la verdad, pero sin olvidar que todos somos personas y que hay que tener empatía.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tautograma con la m

¿Voluntad o dinero?

Tautograma