¿Dieta o pastilla?

Si ustedes me preguntan a mí, yo considero que esto se trata de uno de los debates menos retadores a los cuales me he enfrentado, y miren que nunca he sido una persona a la que le guste especialmente mojarse en nada. Siempre he preferido mantener mi opinión sincera lo más segura posible, pero si alguno de ustedes todavía no tiene claro qué opción escogería ni aun habiendo leído el escenario a asumir, me quedo con la vía de seguir una dieta pero de calle. Y es que basta con ver qué tipo de individuo se supone que somos en esta situación: nuestra característica clave es defender la belleza "sin trucos", aquella que es auténtica. Por eso mismo, tomarme una pastilla no haría más que hacerme un sucio hipócrita que va a lo fácil sin predicar con el ejemplo. En una sociedad con el desarrollo de tantos mecanismos que nos facilitan las a veces arduas tareas del día a día, la cultura del gimnasio y la rutina de ejercicio constante no ha hecho más que crecer estos últimos años, demostrando que la humanidad aún se preocupa por su bienestar y decide no confiar en trámites cortos y menos recompensadores. Y es que también hemos de tener en cuenta el riesgo y las consecuencias que supone el recurrir a esta clase de métodos: no podemos olvidar que no son más que experimentos con efectos dudosos en nuestra salud, lo cual resulta contradictorio si recordamos su objetivo inicial. Solo hace falta con ver lo que provocan medicamentos como las pastillas para el acné, cuyo consumo sin supervisión de un médico profesional conlleva una deshidratación del organismo. Es difícil que un fármaco que promete tan beneficiosos resultados para el cuerpo no tenga ningún tipo de contra o repercusión negativa, por lo que si alguien quiere tomar esta ruta, debería hacerlo con precaución y seguridad. En cambio, el seguir una dieta y hacer ejercicio constante no solo ayuda en el ámbito del bienestar físico, sino que también lo hace en el mental: te obliga a seguir una rutina concreta día a día durante un periodo largo, cosa que podría ser útil para el seguimiento de los demás hábitos, promoviendo una vida más organizada y menos caótica.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tautograma con la m

¿Voluntad o dinero?

Tautograma