Reseña
La verdad, yo no daría una buena valoración de atención al cliente si me han tratado mal. Creo que una reseña tiene que ser honesta, porque si no, no tiene sentido. No se trata de intentar que despidan a nadie, sino de decir la verdad sobre lo que cómo te han atendido. Yo simplemente no escribiría ninguna reseña para no dañar la situación de esa persona, pero tampoco mentiría porque no me parece justo.
Para mí, una buena reseña se escribe cuando sientes que te han tratado tan bien que esa persona merece ser reconocida por ello. Cuando alguien ha sido amable, paciente y profesional, se nota, y entonces sí que me sale de forma natural recomendarlo. Pero si la experiencia ha sido negativa, no veo necesario fingir algo que no ha pasado solo por pena o presión.
En cuanto a si escribiría o no una mala valoración, también influye cómo de grave ha sido el trato. Todos podemos tener un mal día, estar cansados o estresados, y eso es algo que puedo entender. Si ha sido algo puntual y no demasiado grave, intentaría ser comprensiva en mi comentario.
Sin embargo, hay ciertos límites que no se pueden pasar. Faltar al respeto, tratar con desprecio o no cumplir con lo básico del trabajo no se puede justificar solo porque alguien esté teniendo un mal día. En esos casos, creo que lo más justo es decir la verdad, porque dé lo contrario esa persona nunca va a mejorar. Al final, ser sincera, aunque incomode, es más correcto que una buena valoración irreal.
Después de haber tenido una mala experiencia en el trato, muchas veces las personas no vuelven al establecimiento (a veces por el recuerdo truncado de la experiencia en aquel lugar), pero yo creo que sí volvería para darle una segunda oportunidad.
Comentarios
Publicar un comentario