Política en fútbol
La verdad es que el el debate de si los futbolistas deberían hablar de política es complicado. No creo que exista una respuesta única, sino que el punto justo está en el equilibrio. Por un lado, me parece bien que alguien como Mbappé use su altavoz para defender lo que cree que es importante; pero también entiendo la postura de Unai Simón, que prefiere no salirse del ámbito de su profesión. Al final, cada uno gestiona su privacidad como quiere.
Yo lo veo así: un futbolista no deja de ser una persona con sus valores y sus miedos. ¿Por qué por el hecho de darle patadas a un balón deben perder el derecho de opinar de temas como la política? Si hablan con cabeza y sabiendo que están diciendo, que defiendan la tolerancia o la diversidad, que son cosas importantes para todos, me parece sensato que quieran decir algo.
Eso sí, no podemos olvidar el peso que tienen. Generalmente, lo que diga una persona tan famosa como lo son los futbolistas profesionales alcanza a una gran cantidad de jóvenes en cuestión de horas y eso es una responsabilidad enorme. Si deciden hablar, lo ideal sería que lo hicieran con un mínimo de base, sabiendo que sus palabras pueden influir mucho en la juventud, tanto de manera positiva como negativa.
Pero, por otro lado, a veces el problema somos nosotros. Tenemos ese problema de tratar la opinión de un famoso como si fuera una verdad absoluta, dándole más importancia que a lo que dice un experto. Esa importancia que les ponemos encima es lo que termina convirtiendo cualquier comentario de un famoso en una polémica mundial.
En resumen, que hablen si quieren, pero con cabeza y conciencia de la importancia que se les da y nosotros, por otro lado, deberíamos aprender a escucharlos con un poco más de crítica, sin olvidar que, al final del día, son solo personas dando su opinión igual que nosotros.
Yo lo veo así: un futbolista no deja de ser una persona con sus valores y sus miedos. ¿Por qué por el hecho de darle patadas a un balón deben perder el derecho de opinar de temas como la política? Si hablan con cabeza y sabiendo que están diciendo, que defiendan la tolerancia o la diversidad, que son cosas importantes para todos, me parece sensato que quieran decir algo.
Eso sí, no podemos olvidar el peso que tienen. Generalmente, lo que diga una persona tan famosa como lo son los futbolistas profesionales alcanza a una gran cantidad de jóvenes en cuestión de horas y eso es una responsabilidad enorme. Si deciden hablar, lo ideal sería que lo hicieran con un mínimo de base, sabiendo que sus palabras pueden influir mucho en la juventud, tanto de manera positiva como negativa.
Pero, por otro lado, a veces el problema somos nosotros. Tenemos ese problema de tratar la opinión de un famoso como si fuera una verdad absoluta, dándole más importancia que a lo que dice un experto. Esa importancia que les ponemos encima es lo que termina convirtiendo cualquier comentario de un famoso en una polémica mundial.
En resumen, que hablen si quieren, pero con cabeza y conciencia de la importancia que se les da y nosotros, por otro lado, deberíamos aprender a escucharlos con un poco más de crítica, sin olvidar que, al final del día, son solo personas dando su opinión igual que nosotros.
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