Reseña
No, no daría una buena puntuación si me atendieron mal, aunque el trabajo de esa persona esté en juego. No me parece justo mentir sobre lo que pasó.
Si digo que todo estuvo bien cuando no fue así, no ayudo a nadie. El trabajador no sabrá que algo anda mal y seguirá atendiendo igual. Eso a la larga le puede hacer más daño, porque si nadie le dice la verdad, nunca va a mejorar.
Ademas, el problema no s que uno como cliente sea malo. El problema es que la empresa ponga todo el peso del trabajador en lo que opinamos los clientes. Eso no esta bien. Pero tampoco es mi culpa ni mi responsabilidad arreglarlo con una mentira.
Eso sí, puedo ser honesta sin ser grosera. Puedo decir: me atendieron de mala forma o sentí que no me escucharon. No hace falta insultar ni humillar. Solo contar lo que paso desde mi lado.
Si me preocupa que la persona pierda su empleo, puedo pedir hablar con un supervisor o mandar un correo aparte explicando bien las cosas. Así soy honesta con mi experiencia, pero también dejo claro que no quiero que despidan a nadie.
Al final, la amabilidad en el trabajo debería existir porque sí, no solo por miedo a perder el empleo. Y si alguien falta, lo mejor es decirlo con respeto, no taparlo con un todo bien que no es cierto.
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