Fin de una etapa
Parece que fue ayer cuando volvíamos de los patios duchados de sudor. O cuando llevábamos las "amantalas" a limpiarlas a casa los viernes. O cuando pasábamos las 5 horas de cole riéndonos y haciendo trabajos de grupos que nunca se terminaban en fecha. La verdad es que siempre hemos pensado en un "el año que viene estoy otra vez" pero nunca hemos pensado que el fin de una de las mejores etapas de nuestras vidas llegaría.
Los dos últimos años sí que ha estado más presente esa nostalgia de cuando no teníamos absolutamente ninguna preocupación y lo único que nos importaba era llevar la bola al cole para el patio. Todos hemos tenido recuerdos inolvidables en el colegio. Yo me quedo con el recuerdo del último día de cole en algún curso de primaria en el que todos nos traíamos juegos de casa y jugábamos durante horas. También me quedo con aquel día que nevó en Bilbao y en el cole salimos al patio a jugar con la nieve.
Pero claro, también hay recuerdos que nos echan un poco para atrás. Igualmente, creo que esos recuerdos, como cuando se ríen de ti, o te humillan, a todos nos han hecho aprender y avanzar como personas. Al fin y al cabo, se saca algo bueno de todo lo malo.
Como conclusión, creo que el colegio ha sido la etapa más bonita de nuestras vidas, aunque la hayamos visto pasar como una flecha. Nos ha marcado recuerdos muy bonitos y nos ha hecho aprender y avanzar para ser quiénes somos ahora. Siempre voy a lamentar no haber aprovechado tanto esta etapa pero como decía mi abuelo, es mejor quedarse con ganas.
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